
En un año cualquiera, las probabilidades de que a usted le caiga un rayo son menos de una en un millón. No parece tan grave, ¿verdad? Pero a lo largo de su vida, las probabilidades no son tan buenas: aumentan a una entre 15,300. Por supuesto, las probabilidades de que le caiga un rayo aumentan si ignora los peligros de las tormentas eléctricas.
Siga estos consejos y evite las descargas eléctricas del cielo:
- Si está al aire libre y ve relámpagos u oye truenos, entre en un edificio concreto o a un auto y cierre las ventanas.
- Manténgase alejado de los postes eléctricos y las vallas metálicas. No use un auto con techo blando, tractores, ni motocicletas.
- No se meta en una zanja. Corra hacia el edificio o el auto más cercano. Si se le eriza el cabello, póngase en cuclillas y coloque su cabeza entre las rodillas.
- Si está adentro de un lugar, manténgase alejado de las ventanas, los aparatos enchufados, las computadoras y las herramientas eléctricas. Y no se duche, ni se dé un baño, no lave los platos, ni se acerque a las tuberías, ya que las tuberías de agua conducen la electricidad.
También hay maneras para proteger su casa de los rayos.
Los propietarios pueden invertir en un sistema de protección contra rayos, que consta de tres partes:
- Pararrayos: Intercepta los rayos.
- Conductor de bajada: Lleva la energía del rayo por el lateral del edificio.
- Terminales de tierra o varillas de tierra: Llevan la energía del conductor descendente y la introducen profundamente en el suelo.
Si desea instalar un sistema de protección contra rayos, contrate a un profesional certificado por el Instituto de Protección contra Rayos.
En este video (solo en inglés), John Jensenius, del Consejo Nacional de Seguridad contra Rayos, habla sobre:
- Actividades comunes al aire libre que ponen a las personas en riesgo de ser alcanzadas por un rayo.
- Las probabilidades de ser alcanzado.
- Cómo proteger su hogar.


