
Respirar de forma segura en el trabajo requiere más que simplemente usar un respirador: significa asegurarse de que se ajuste correctamente a su rostro. Un ajuste deficiente permite que polvo, humos o vapores nocivos se filtren al interior, reduciendo la protección. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (Occupational Safety and Health Administration -OSHA, por su nombre y siglas en inglés) exige que los empleados que usan respiradores bien ajustados se sometan a una prueba de ajuste antes del primer uso y al menos una vez al año.
Siga estos pasos para asegurarse de que la prueba de ajuste de su respirador le mantenga protegido en el trabajo:
1 Realícese una prueba de ajuste antes de usar un respirador.
Realice una prueba de ajuste antes de usar un respirador por primera vez y repítala cada 12 meses. Personal cualificado o proveedores externos pueden realizar la prueba para confirmar que el modelo y el tamaño de su respirador se ajustan perfectamente a su rostro. Sin un buen ajuste, las partículas contaminantes presentes en el aire pueden filtrarse y aumentar el riesgo de exposición.2 Elija el tipo de prueba de ajuste adecuado.
Cada prueba ayuda a confirmar que su respirador se ajusta correctamente y le protege completamente:
- Una prueba cualitativa utiliza el gusto o el olfato para detectar fugas.
- Una prueba cuantitativa utiliza un equipo especial para medir la cantidad de fuga en la pieza facial.
- Una prueba de contador de núcleos de condensación modificado (CNC) utiliza un CNC (a menudo con un dispositivo PorterCount®) para medir el ajuste.
3 Repita la prueba cuando las cosas cambien.
Programe otra prueba de ajuste si cambia de peso, se somete a algún tratamiento dental o a una cirugía facial. Cualquier cambio que afecte la forma de su rostro puede afectar el ajuste del respirador.
4 Realice una comprobación de ajuste antes de cada uso.
Antes de cada uso, cúbrase el respirador y respire suavemente. Si nota que se escapa el aire, ajuste las correas o la mascarilla hasta que quede bien sellada. Una comprobación rápida del ajuste cada día le mantendrá protegido entre las pruebas anuales.
5 Deténgase y vuelva a revisar su mascarilla si nota algo extraño.
Si la mascarilla queda suelta, se desliza al hablar o las correas se estiran, deténgase y ajústela de inmediato. Incluso una pequeña abertura puede permitir la entrada de partículas dañinas. Reemplace las piezas desgastadas e informe a su supervisor sobre cualquier problema.
6 Mantenga el vello facial alejado del ajuste.
Afeite las zonas donde el respirador ajuste su rostro. La barba y el vello facial obstruyen el sellado y permiten fugas. Los reglamentos de OSHA exigen que la piel esté completamente afeitada en la zona de contacto con la mascarilla para mantener una protección completa.
7 Siga el programa de protección respiratoria de su empleador.
Revise el programa por escrito de su área de trabajo para el uso, la limpieza y el almacenamiento de los respiradores. Siga cada paso para cumplir con las normas y garantizar la seguridad.
8 Mantenga los registros actualizados.
Lleve un registro de las fechas y resultados de sus pruebas de ajuste. Entérese de cuándo le toca la próxima prueba y asegúrese de que sus registros estén actualizados para estar siempre listo para la inspección.
9 Haga preguntas y continúe formándose.
Pregunte sobre cómo usar, ajustar o mantener su respirador. La capacitación regular genera confianza, previene errores y garantiza que todos cumplan con los estándares de OSHA.
¿Necesita ayuda?
Comuníquese con un consultor de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHCON) o un instructor de capacitación en seguridad para obtener más información sobre la seguridad de los respiradores, el cumplimiento de las normas de OSHA o la capacitación personalizada en el área de trabajo: SafetyTraining@tdi.texas.gov o www.safetyatwork.com.
También puede descargar nuestra publicación gratuita, Prueba de Ajuste de Respiradores – Capacitación de Seguridad de 5 Minutos, perfecto para recordatorios de reuniones de seguridad.
