La salud mental suele pasarse por alto como un problema de seguridad y salud en el área de trabajo, pero según el informe Ponga Mente al Área de Trabajo de 2024 (Mind the Workplace 2024, por su nombre en inglés), elaborado por Mental Health America, está afectando gravemente a muchos empleados. El setenta y cinco por ciento de los empleados estadounidenses reporta altos índices de estrés en el trabajo que afectan negativamente su sueño, y el 60% indica efectos en sus relaciones. Las industrias de alto estrés, como la construcción, la agricultura, el petróleo y el gas y la minería, son particularmente vulnerables, y las tasas de suicidio en estas ocupaciones son significativamente más altas que el promedio nacional.
A continuación, se muestran cinco consejos para abordar la salud mental como un problema de seguridad en el área de trabajo:

1 Reconozca la salud mental como una prioridad de seguridad.
Así como se abordan los riesgos físicos en el sitio de trabajo, la salud mental debe de considerarse un componente fundamental de la seguridad en el área de trabajo. El estrés, la ansiedad y la depresión pueden afectar la concentración y el juicio, aumentando el riesgo de accidentes. Integre la salud mental en su programa de seguridad general discutiéndolo en reuniones de seguridad y charlas de seguridad.
2 Capacite a los trabajadores para reconocer las señales de advertencia.
Proporcione a los empleados y a los supervisores las herramientas necesarias para identificar las señales de angustia mental, tal como retraimiento, irritabilidad o cambios de comportamiento. Programas de capacitación como Primeros Auxilios en Salud Mental (Mental Health First Aid, por su nombre en inglés) pueden ayudar a los trabajadores a responder adecuadamente y a dirigir a sus colegas a recursos profesionales cuando sea necesario.
3 Proporcione acceso a recursos de apoyo confidenciales.
Asegúrese de que los empleados conozcan los recursos que están disponibles, tal como los Programas de Asistencia al Empleado (Employee Assistance Programs -EAP, por su nombre y siglas en inglés), líneas directas de crisis como el 988 (Línea de Ayuda para Suicidios y Crisis) o servicios de consejería locales. Coloque la información en lugares visibles e inclúyala en las comunicaciones de seguridad para que los trabajadores puedan acceder a ayuda cuando más la necesiten.
4 Reduzca el estigma mediante una comunicación abierta.
Fomente una cultura donde hablar de la salud mental sea tan normal como hablar de lesiones o riesgos físicos. Anime a los trabajadores a compartir sus inquietudes sin temor a ser juzgados o sufrir repercusiones. El liderazgo debería modelar esta actitud receptiva reconociendo la importancia del bienestar mental.
5 Aborde los factores estresantes en el área de trabajo que afectan la salud mental.
Identifique los factores que contribuyen al estrés en su industria (largas horas de trabajo, inseguridad laboral, aislamiento o trabajo físicamente exigente) e implemente estrategias para mitigarlos. Por ejemplo, rotar turnos para permitir que los trabajadores pasen más tiempo en casa con su familia o brindar descansos designados durante tareas de alto estrés para reducir el agotamiento.
Al abordar la salud mental como una cuestión de seguridad en el área de trabajo, los empleadores pueden crear un entorno donde los trabajadores se sientan apoyados tanto física como mentalmente, lo que conduce a lugares de trabajo más seguros y trabajadores más saludables en general.
Si usted o alguien que conoce está luchando con problemas de salud mental, busque ayuda a través de recursos como la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o programas específicos de la industria.
